Cerezas Amarena suaves e intensamente aromáticas, conservadas en un almíbar delicadamente perfumado. Ideales para Selva Negra, repostería, postres de chocolate y presentaciones elegantes.
Oscuras, brillantes e intensamente aromáticas, las cerezas Amarena son frutas confitadas apreciadas por su textura suave y su sabor profundo. Conservadas en un almíbar delicadamente aromatizado, mantienen toda su intensidad y aportan un toque elegante tanto a los postres clásicos como a las creaciones más refinadas.
Su sabor equilibrado combina perfectamente con el chocolate negro, la nata, la vainilla y los postres helados. Su buena consistencia y su brillo natural las convierten en un ingrediente muy valorado en repostería.
El almíbar también puede utilizarse para humedecer un bizcocho, aromatizar una crema o aportar un toque afrutado a sus preparaciones.
Las cerezas Amarena también combinan muy bien con ciertos quesos. Pruebe servir una cereza con un pequeño trozo de queso de cabra y un ligero hilo de almíbar. El contraste entre la frescura del queso y la dulzura intensa de la fruta crea una combinación refinada y original, ideal para aperitivos o tablas de quesos.
Gracias a su textura suave y su sabor intenso, las cerezas Amarena pueden utilizarse de muchas maneras:
Para conocer mejor el origen y el proceso tradicional de las frutas confitadas, descubra nuestra guía: Todo sobre las frutas confitadas.
Las guindas se utilizan en la receta tradicional de la Selva Negra y tienen un sabor más ácido. Las cerezas Amarena están confitadas en almíbar, con una textura más suave y un sabor más equilibrado y aromático.
Sí, son ideales para tartas, postres por capas y preparaciones a base de chocolate o crema.
Sí, es perfecto para humedecer bizcochos, aromatizar cremas o aportar una nota afrutada a los postres.