Crepes caseros con frutas deshidratadas | Receta completa
Los crepes caseros son un gran clásico: sencillos, cálidos y perfectos para compartir. En esta receta, las frutas deshidratadas aportan dulzor natural, aromas intensos y una textura suave que combina muy bien con un crepe fino y dorado.
Al calentarlas ligeramente, la fresa, la manzana y la pera se vuelven más tiernas y liberan aún más sabor, creando un relleno simple pero realmente apetitoso.
Ingredientes para la masa (8–10 crepes)
- 250 g de harina de trigo
- 3 huevos
- 500 ml de leche
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada de aceite neutro o mantequilla derretida
Preparación de la masa
- Poner la harina en un bol y formar un hueco en el centro.
- Añadir los huevos y mezclar suavemente.
- Incorporar la leche poco a poco para evitar grumos.
- Agregar la sal y el aceite (o la mantequilla).
- Mezclar hasta obtener una masa lisa y fluida.
- Dejar reposar 30 minutos a temperatura ambiente.
Cocción de los crepes
- Calentar una sartén ligeramente engrasada.
- Verter un cucharón de masa y extender en capa fina.
- Cocinar aproximadamente 1 minuto por cada lado.
- Reservar los crepes calientes.
Relleno con frutas deshidratadas
- 1 pequeño puñado de frutas deshidratadas suaves: fresa, manzana y pera
- 1 nuez de mantequilla
- 1 cucharadita de miel o sirope de arce (opcional)
Montaje
- Cortar las frutas deshidratadas en trocitos.
- Calentarlas a fuego suave 1–2 minutos con la mantequilla.
- Rellenar el crepe y añadir (opcionalmente) miel o sirope.
- Doblar o enrollar y servir al momento.
Consejo del chef
Para un relleno aún más jugoso, deja las frutas 5 minutos en agua tibia antes de calentarlas. Se rehidratan ligeramente y quedan más “melosas”, sin perder su sabor.
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